Han pasado muchos años ya, pensé que cuando la volviera a ver, yo estaría bien, a pesar de los grandes recuerdos que tuve esta madrugada. Dejándose caer a su sillón, encendiendo su televisor, poniendo un poco de música: Se veía hermosa, tal vez ya ha hecho su vida, se lo merece, es buena mujer, ojalá tenga a alguien a su altura.
El destino crea situaciones incomodas en la vida para que tengamos la conciencia de hacer algunos cambios de todo aquello que fue nuestro margen de error, algunas ocasiones, solo tenemos esa oportunidad que, debemos de tomarla, ciertamente es un riesgo, pero es uno, que en la mayoría de las veces es necesario tomar.
Andrea en su apartamento esperando a que llegara su prometido, tomó su celular, sirviéndose un poco de vino, empezó a redactar un mensaje: “Eres demasiado misterioso, me caes bien, te invito a que me invites a salir mañana por la noche ¿Aceptas?
Llegando a notificación al celular de Juan, ignorando por un momento, escuchando música mientras agarraba su ropa para meterse a bañar, mientras él se encontraba en la regadera, llegó otro mensaje: “Ya sé, no vas a querer salir conmigo, pero, tenemos que hacerlo, te he tomado tu llavero de luna llena.”
Juan, al leer ese mensaje, el cual le causó cólera, ya que ese llavero había sido un regalo de Helena: “Oye, niña, pero ¿Qué te pasa? ¿Quién te dio permiso de tomar mis cosas?”
Andrea al ver la respuesta de Juan, le pareció un poco divertido: “Tú, al decirme que no salías con mujeres comprometidas, y al meter a una desconocida a tu casa.”
Juan cuando leyó eso: “Mira, Andrea, mañana por la noche pasare por mi llavero, ve a jugar, como lo haces, con tu novio.”
Andrea sintió irritación ante ese mensaje, llevándola a decirle: Nos veremos la semana entrante, en el bar que nos conocimos, adiós.
Juan, aventando el vaso que tenía: Lo que me faltaba.
En el café Michel tomando del hombro a Helena y Ana recargándose en ella: ¿Estás segura?
Helena: Creo sí, han pasado al menos 12 meses para mí, para poder hablar sin llorar, jajaja.
Ana: ¿Les parece si hacemos tarde y noche de chicas?
Michel: Suena bien
Helena: Puede ser que sí, necesito despejar un poco.
