eso, le daba un atractivo a su personalidad, la curiosidad de Andrea en ciertas ocasiones la llego a meter en tremendos líos, tanta curiosidad puede crear una gama de conflictos, pero, ella era una mujer bélica.
Andrea entrando a su apartamento, sintiendo la resaca, entró a la ducha de manera rápida, mientras se duchaba recordaba lo que había sucedido por la madrugada, su recuerdo latente por David no era algo que le diera la paz suficiente, le alteraba y ponía mal por días enteros: Pensé que lo había superado ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué se ha detonado este recuerdo con un tipo que recién conozco? Este hombre tiene un gusto excelente, tiene elegancia, elocuencia, es un poco raro, pero, es de esos tipos que vale la pena conocer.
Por otro lado, Juan yendo hacía su apartamento, volteo a ver aquel sobre que le entregó el vigilante: ¿Qué será? Alberto no tenía que ir a llevarme nada, además siempre da su nombre ¿Un jovencito? -
Volteando hacía su derecha en un alto que marcaba el semáforo, vio a Helena entrando a una cafetería, se perdió en ella por algunos segundos, lo que le hizo regresar fue el sonido de los automóviles que necesitaban seguir su camino.
Juan: ¿Qué carajos? Ella ya no estaba aquí ¿Cómo es eso posible?
Helena había acordado con un par de amistades en ese lugar, ella era una mujer alegre, muy guapa, seductora por naturaleza, ella tenía grandes amistades, pero, no solía confiar en nadie.
Helena: ¡Hola, chicas! Pero que gusto volver a verles
Michel: Pero si eres una desgraciada sigues idéntica ¿Cuánto tiempo me fui del país?
Ana: Desde hace…
Helena: El tiempo no importa, lo que realmente es bello es que estemos reunidas.
Michel veía la mirada de Helena, un poco más apagada, ojeras pronunciadas, más delgada de lo habitual: ¿Has estado bien?
Helena: ¿Quién? ¿Yo? Sí, claro ¿Por qué?
Michel: Bueno es que te noto un poco…
Siendo interrumpida por Ana: Se ve igual de hermosa.
Michel: Sí, de eso no cabe duda, pero…
Ana: Igual de hermosa ¡Dije!
Helena se sonrió: Sabía que esto podía suceder, no estabas aquí en mi proceso de separación con aquel idiota, y si de eso quieres hablar, no he estado bien.
Michel: Me duele saber que no estuve contigo, pero, admiro que sigas aquí, han pasado muchos años.
Helena: No pude irme a tomar la maestría, pero, bueno, pude hacer mi vida profesional, los años han pasado, es cierto, tal vez, para mi recién todo va en mejoría.
Ana: Te admiro, no es fácil.
Helena: No lo fue.
Michel: Lo que nunca entendí ¿Qué fue lo que pasó?
