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Novelas y Reflexiones, Poesía y Pensameintos

Domingo, 07 Agosto 2022 20:03

Cap. 5 ¿Destino o causalidad?

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“Helena sonriendo, mojándose los labios: -Eres tú el hombre perfecto para mí."

Juan besando el cuello de Helena, mientras la llevaba a la habitación, al abrir la puerta vio unas cuantas velas, chocolate caliente, y una carpeta en su tocador, recostándola con delicadeza en su cama:

-¡Vaya! Me has dejado sin palabras ¿Ves? Sabes como derretirme en todos los sentidos, pero, en este momento lo que más deseo es probar este postre.

Helena con una mirada de fuego, apartándolo un poco de ella para desabrocharle su camisa, viéndolo a los ojos: -Te amo, Juan.

Juan se sonrió de manera nerviosa: -Yo, yo también, Helena.”

Juan regresando de ese recuerdo levantándose de la alfombra acercándose al tocador, viendo su rostro pensó: “Me moría por decirte que eras el amor para mi vida, mientras hacíamos el amor.”

Cerrando sus ojos el recuerdo regreso.

Mientras Andrea se encontraba en la sala volvía a observar el cuadro, aventando una papa frita a la pintura, llevando sus manos a su frente pensaba: “¡Maldita sea! Sabías que te amaba.”

Sirviéndose más vino, encendiendo un cigarrillo, tomándose el alcohol de golpe los recuerdos invadían su mente.

“David: - Sabes que te amo ¿Verdad?

Andrea: Nunca dudaría de ti, vida mía.

David besaba la espalda de Andrea, tomándola de la cintura la volvió hacía él: -Prométeme que vas a seguir con tus metas personales, no quiero que te detengas por mí, ni por nadie.

Andrea acariciando su rostro: -Jamás me voy a detener, pero, quiero que estés a mi lado ¿Sí?

David acariciaba el cabello de Andrea, besando su frente: Te prometo que estaré ahí, así como tú has estado, (acariciando sus brazos, acercándola a su pecho) ¿Quién diría verdad?

Andrea acomodándose en el pecho de David:- ¿A qué te refieres?

David, encendiendo un cigarro: - Después de tanto, seguimos aquí, eres tan mía, no solamente me gustas, me excitas, me inspiras, te amo, y lo único que a veces reclamo es que;

estoy en la oficina y pienso en ti, y no solo se levantan los ánimos, pero, no solo es el físico, es tú alma, tu esencia, tu inteligencia, toda tú me tiene sometido.”

Andrea abriendo sus ojos, busco su bolso, tomando su celular, mientras sollozaba, buscaba la conversación de David leyendo un antiguo mensaje:

 “Te lo he dicho muchas veces, el matrimonio, el papel y la bendición religiosa no depende de que tan feliz eres, fiel o infiel, al igual de la otra persona, eso es de convicción.”

 

Andrea cerró la conversación, mientras regresaba al sillón hablando para sí: “Lo único que te dije es que quería hacer mi vida contigo."

Cerrando sus ojos el recuerdo invadía su mente nuevamente.

 

Juan encontrándose en su habitación, con los recuerdos que le invadían:

Helena encontrándose entre los brazos de Juan, besándolo: -Tengo una sorpresa, amor.

Juan con sus ojos entre abiertos: -¿Otra?

Helena: ¡Ay! A veces eres muy grosero.

Juan:- No, Helena, no lo tomes así, estoy un poco cansado, pero dime ¿Cuál es la sorpresa?

Helena saliendo de la cama, utilizando la camisa de Juan, yendo hacia donde se encontraba la carpeta, tomándola entre sus manos: -Aquí está.

Juan sintió un escalofrío, pensó muchas cosas, una de ellas que Helena pudiera estar embarazada, tomó la carpeta la abrió pero, no quiso leer el escrito que había;
jalando a Helena hacía él, ven, vamos a dormir.

Helena con un tono firme: -¿No vas leerla?

Juan:- Ya la he leído, guapa, por favor, estoy cansado, me has dejado exhausto.

Helena acostándose: -A veces eres tan frío.

Juan llevando su mirada hacia arriba: -No soy igual que tú de expresivo, pero sabes que lo nuestro es correspondido, estamos juntos y estamos bien.

Juan regresando, tumbándose a la cama hablando para sí: “Era el documento más importante para ella, y yo, vil cobarde pensando en un maldito embarazo ¿Y si así hubiese sido qué tiene? Nos amábamos.” (Mientras cerraba sus ojos)

Andrea, en el sillón, nuevamente con sus ojos cerrados:

“David:- Buenos días, dormilona (mientras le daba un beso en la mejilla)

Andrea:- ¡Maldición! Se me ha hecho tarde para ir a la universidad.

David:- Un poco, ve a darte un regaderazo, no puedes andar adormilada por la vida y oliendo a cama, que huelas a mí está bien, pero oler a cama no (mientras se reía)

Andrea aventando una almohada riéndose:- ¡Eres bárbaro! La ventaja es que tengo ropa mía aquí, sino ¿Imagínate?

David mientras se secaba un poco el cabello, entre risas:
-No puedes ir desnuda por la vida, te llevarías algo mío, no te verías sexy o, tu no irías a la universidad, ni yo a trabajar.

Andrea riéndose de las bromas entró a la ducha, David entrando al cuarto de baño para afeitarse, entre abrió la puerta de la regadera y vio a Andrea;tan relajada.
Andrea percatándose de que David la observaba, se acercó a la puerta, la abrió, y jaló a David, Andrea se reía:

-Eso te pasa por ser un espía, ahora los dos llegaremos tarde a nuestros asuntos.

David retirándose un poco del agua: 

-Mi amor, ¿Por qué el agua tiene que estar tan caliente? Si me quieres dentro de la ducha, abre a la fría ¡Por favor!

Andrea haciendo una mueca coqueta, abriendo al agua fría:

- Bueno, no solo te quiero dentro de la ducha.

David soltando una ligera sonrisa, acercándose a Andrea:

- Esa voz me agrada.

Mientras la besaba, apoyándola a la pared, teniéndola de espaldas, besando su cuello, la respiración de ambos se aceleraba, volviéndola hacía el, cargándola y apoyándola en la pared, Andrea lo rodeaba con piernas.

Leído 597 veces Modificado por última vez el Domingo, 07 Agosto 2022 21:46

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